Almas muertas
Almas muertas —A mi entender, lo mejor serÃa explicarse con él. Quizá esta cuestión pueda arreglarse por las buenas. Hasta ahora nadie se ha arrepentido de confiarme un asunto. El general Betrischev…
—Pero me es violento enviarle a hablar con un sujeto como ése… (Lo que sigue aquà se ha perdido. En la primera edición de la segunda parte de Almas muertas figura esta nota: «Acto seguido trata, seguramente, de cómo Chichikov marcha a visitar a Lenitsin.»).
—… y cuidando sobre todo de que se mantenga el secreto —dijo Chichikov—, dado que el escándalo resulta tanto o más perjudicial que el propio delito.
—En efecto, en efecto —asintió Lenitsin al tiempo que ladeaba por completo la cabeza.