Diario de un loco
Diario de un loco A las ocho fui a la oficina. El jefe de la sección hizo asà como si no reparara en mà y en que habÃa llegado. Yo también hice como si entre nosotros nada hubiera ocurrido. Me entretuve ojeando los anuncios y luego comparándolos. Salà a las cuatro y pasé delante del piso del director, pero no vi a nadie. Después de comer estuve casi todo el tiempo echado en la cama.