Sab
Sab Siá ciasscun l'interno affanno,
Si leggesse in fronte scritto,
Quanti mai, che invidia fanno,
Ci farebbero pietá
Si a la frente del hombre anunciase
El infierno pesar con que lidia,
Cuantos hay, que nos causan envidia,
Y excitarnos debieran piedad.
METASTASIO
Era la tarde del día 16 de junio de 18…; cumplían en este día cinco años de los acontecimientos con que terminaba el capítulo precedente, y notábase alguna agitación en lo interior del convento de las Ursulinas de Puerto Príncipe. Sin duda algo extraordinario producía esta agitación, extraña en la vida monótona y triste de las religiosas. Pero ¿qué cosa nueva o extraña puede acontecer dentro de los muros de un convento? ¡La muerte! Este acontecimiento notable que forma época para las solitarias reclusas de un claustro: la muerte de alguna de ellas; la muerte que únicamente vuelve a abrir para la infeliz monja las puertas de hierro de aquel vasto sepulcro, que la arroja a otro sepulcro más estrecho.