Poesia
Poesia de sus suspiros la causa,
si la causa lo consiente.
El captivo, como tal,
30sin excusas le obedece,
y a su piadosa demanda
satisface de esta suerte:
«Valiente eres, capitán,
y cortés como valiente;
35por tu espada y por tu trato
me has captivado dos veces.
Preguntando me has la causa
de mis suspiros ardientes,
y débote la respuesta
40por quien soy y por quien eres:
En los Gelves[799] nací, el año
que os perdistes en los Gelves,
de una berberisca noble
y de un turco matasiete[800].
45En Tremecén[801] me crié
con mi madre y mis parientes
después que perdí a mi padre,
cosario[802] de tres bajeles.
Junto a mi casa vivía,
50porque más cerca muriese,
una dama del linaje
de los nobles melioneses[803],
extremo de las hermosas,