Poesia
Poesia Pagaba al tiempo dos deudas
que tenía tras de un torno;
mas ya ha días que a la iglesia
del desengaño me acojo,
85en cuyo lugar sagrado
me ha comunicado Astolfo[877]
todo el licor de su vidrio
y la razón, sus antojos;
con que veo a la Fortuna,
90de la fábrica de un trono,
levantar un cadahalso
para la estatua de un monstro,
y por las calles del mundo
arrastrar colas de potros[878]
95a quien de carro triunfal
se apeó en el Capitolio.
Veo pasar como humo,
afirmado, el Tiempo[879] cojo
sobre un cetro imperial
100y sobre un cayado corvo.
Después que me conocí,
estas verdades conozco,
y vame tanto mejor
cuando va de cuerdo a loco.