Poesia
Poesia le corrió el velo al retablo.
Dejó caer el rebozo[1061],
110y descubrió un «sepan cuantos
esta buena cara vieren
que han de morir anegados».
Crepúsculo era el cabello
del día, entre obscuro y claro,
115rayos de una blanca frente,
si hay marfil con negros rayos.
De ébano quiere el Amor
que las cejas sean dos arcos,
y no de ébano bruñido,
120sino recién aserrado.
Los ojazos negros dicen:
«Aunque negros, gente samo.
condes somos de Buendía,
si no somos condes Claros».
125Los títulos me perdonen,
y el dibujo prosigamos
que si no los tuvo Grecia,
los pidió a España prestados.
La nariz, algo aguileña,
130que lo corvo, vinculado
lo dejó Ciro a los griegos,
como alfanje, en mayorazgo.
De rosas y de jazmines
mezcló el cielo un encarnado,