Poesia
Poesia si del Tigris no en raíces,
de los amantes en frutos.
Estos, pues, dos babilonios
30vecinos nacieron, mucho
y tanto, que una pared
de oídos no muy agudos,
en los años de su infancia
oyó a las cunas los tumbos,
35a los niños los gorjeos
y a las amas los arrullos.
Oyólos, y aquellos días
tan bien la audiencia le supo,
que años después se hizo
40rajas en servicio suyo.
En el ínterin nos digan
los mal formados rasguños
de los pinceles de un ganso
sus dos hermosos dibujos:
45terso marfil su esplendor,
no sin modestia, interpuso
entre las ondas de un sol
y la luz de dos carbunclos.
Libertad dice llorada
50el corvo süave yugo
de unas cejas, cuyos arcos
no serenaron diluvios.
Luciente cristal lascivo,