Poesia
Poesia la tez, digo de su vulto
55vaso era de claveles
y de jazmines, confusos.
Árbitro de tantas flores,
lugar el olfato obtuvo
en forma, no de nariz,
60sino de un blanco almendruco.
Un rubí concede o niega,
según alternar le plugo,
entre doce perlas netas
veinte aljófares menudos.
65De plata bruñida era,
proporcionado cañuto,
el órgano de la voz,
la cerbatana del gusto.
Las pechugas, si hubo Fénix,
70suyas son; si no lo hubo,
de los jardines de Venus
pomos eran no maduros.
El etcétera es de mármol,
cuyos relieves ocultos
75ultraje mórbido hicieran
a los divinos desnudos.
La vez que se vistió Paris
la garnacha de Licurgo,
cuando Palas por vellosa
80y por zamba perdió Juno.