Poesia
Poesia que tiene veces de nuncio,
si distinguir se podía
la turbación de lo turbio,
su ejercicio ya frustrado
220le dejó el ébano sucio.
Otorgó al fin el infausto,
abocamiento futuro,
y citando la otra parte,
sus mismos autos repuso.
225Con la pestaña de un lince
barrenando estaba el muro
si no adormeciendo Argos,
de la suegra sustitutos,
cuando Píramo, citado,
230telares rompiendo inmundos
que la émula de Palas
dio a los divinos insultos.
«Barco ya de vistas, dijo,
angosto no, sino augusto,
235que velas hecho tu lastre,
nadas más cuando más surto;
poco espacio me concedes,
mas basta; que a Palinuro
mucho mar le dejó ver
240el primero breve surco.
Si a un leño, conducidor
de la conquista o del hurto,