Poesia
Poesia Cansada llegó a su margen,
a pesar del abril, mustio,
y, lagrimosa, la fuente
300enronqueció su murmurio.
Olmo que en jóvenes hojas
disimula años adultos,
de su vid florida entonces
en los más lascivos nudos,
305un rayo, sin escuderos,
o de luz o de tumulto,
le desvaneció la pompa
y el tálamo descompuso.
No fue nada; a cien lejías
310dio ceniza. ¡Oh cielo injusto,
si tremendo en el castigo,
portentoso en el indulto!
La planta más convecina
quedó verde, el seco junco
315ignoró aun lo más ardiente
del acelerado incurso.
Cintia caló el papahigo
a todo su plenilunio
de temores velloríes,
320que ella dice que son nublos.
Tisbe, entre pavores tantos
solicitando refugios,
a las rüinas apela