Poesia
Poesia 270las armas jugó de Tulio;
que no hay áspid vigilante
a poderosos conjuros.
Amor, que los asistía,
El vergonzoso capullo
275desnudó a la virgen rosa
que desprecia el tirio jugo.
Abrió su esplendor la boba,
y a seguille se dispuso;
¡trágica resolución,
280digna de mayor corturno!
Media noche era por filo,
hora que el farol nocturno,
reventando de muy casto,
campaba de muy sañudo;
285cuando tropezando Tisbe,
a la calle dio el pie zurdo,
de no pocos endechada
caniculares aúllos.
Dejó la ciudad de Nino,
290y al salir, funesto búho
alcándara hizo umbrosa
un verdinegro aceituno.
Sus pasos dirigió donde
por las bocas de dos brutos
295tres o cuatro siglos ha
que está escupiendo Neptuno.