Poesia
Poesia los siglos darán futuros!
¿Tan mal te olía la vida?
¡Oh bien hideputa, puto,
435el que sobre tu cabeza
pusiera un cuerno de juro!
De vïolas coronada
salió la Aurora con zuño,
cuando un suspiro de a ocho,
440aunque mal distinto el cuño,
cual negada avecilla
del cautivo contrapunto,
a implicarse desalada
en la hermana del engrudo,
445la llevó donde el cuitado
en su postrimero turno
desperdiciaba la sangre
que recibió por embudo.
Ofrecióle su regazo,
450y yo le ofrezco en su muslo
desplumadas las delicias
del pájaro de Catulo.
En cuanto boca con boca,
confitándole disgustos
455y heredándole aun los trastos
menos vitales, estuvo,
expiró al fin en sus labios;
y ella, con semblante enjuto,