Poesia
Poesia Vencida al fin la cumbre
del mar siempre sonante,
de la muda campaña,
55árbitro igual e inexpugnable muro,
con pie ya más seguro
declina al vacilante
breve esplendor del mal distinta lumbre,
farol de una cabaña
60que sobre el ferro está en aquel incierto
golfo de sombras anunciando el puerto.
[sigue en los vv. 62-175]
176Durmió y recuerda al fin, cuando las aves,
esquilas dulces de sonora pluma,
señas dieron süaves
del alba al Sol, que el pabellón de espuma
180dejó y en su carroza
rayó el verde obelisco de la choza
Agradecido, pues, el peregrino,
deja el albergue, y sale acompañado
de quien lo lleva donde, levantado,
185distante pocos pasos del camino,
imperioso mira la campaña
un escollo, apacible galería,
que festivo teatro fue algún día
de cuantos pisan faunos la montaña.
190Llegó, y, a vista tanta