Poesia
Poesia obedeciendo la dudosa planta,
inmóvil se quedó sobre un lentisco,
verde balcón del agradable risco.
Si mucho poco mapa les despliega,
195mucho es más lo que, nieblas desatando,
confunde el sol y la distancia niega.
Muda la admiración, habla callando,
y ciega, un río sigue, que, luciente
de aquellos montes hijo,
200con torcido discurso, aunque prolijo,
tiraniza los campos útilmente;
orladas sus orillas de frutales,
quiere la Copia que su cuerno sea
(si al animal armaron, de Amaltea
205diáfanos cristales);
engarzando edificios en su plata,
de muros se corona,
rocas abraza, islas aprisiona,
de la alta gruta donde se desata
210hasta los jaspes líquidos, adonde
su orgullo pierde y su memoria esconde.
[sigue en los vv. 212-766]
767«Ven, Himeneo, ven donde te espera
con ojos y sin alas un Cupido,
cuyo cabello intonso dulcemente
770niega el vello que el vulto ha colorido:
