Poesia
Poesia el vello, flores de su primavera,
y rayos el cabello de su frente.
Niño amó la que adora adolescente,
villana Psiques, ninfa labradora
775de la tostada Ceres. Esta, ahora
en los inciertos de su edad segunda
crepúsculos, vincule tu coyunda
a tu ardiente deseo.
Ven, Himeneo, ven; ven, Himeneo».
[sigue en los vv. 780-1023]
Y premïados gradualmente,
1025advocaron a sí toda la gente,
cierzos del llano y austros de la sierra,
que mancebos tan veloces,
que cuando Ceres más dora la tierra
y argenta el mar desde sus grutas hondas
1030Neptuno, sin fatiga
su vago pie de pluma
surcar pudiera mieses, pisar ondas,
sin inclinar espiga,
sin vïolar espuma.
1035Dos veces eran diez, y dirigidos
a dos olmos que quieren, abrazados,
ser palios verdes, ser frondosas metas,
salen cual de torcidos
arcos, o nervïosos o acerados,
1040con silbo igual, dos veces diez saetas.