Poesia
Poesia Sin embargo, pocas veces se encuentra desarrollado este sentimiento de forma abstracta. Lo más frecuente es que el amor esté apoyado en una relación y la mujer se presenta entonces como una ninfa, una pastora o, en ocasiones, un ser nebuloso de quien se describe su rostro (vulto) con los colores dorados, blancos y púrpuras, además de destacar su movimiento. Siguiendo la tradición del amor cortés recoge el tópico de la mujer como «señor» de quien el poeta es vasallo y sufre sus desprecios. Expresiones como «ídolo bello, a quien humilde adoro», «el fiero desdén de mi señora», «oh dulce mi enemiga» revelan la influencia de la lírica trovadoresca. Asimismo describe a la amada con arreglo al canon petrarquista y entonces el vocabulario presenta elementos de oposiciones entre luz, llama y helar, arder. La idealización culmina con la comparación del cuerpo femenino con un «templo sagrado» en donde sus miembros se corresponden con elementos arquitectónicos (12). Sin embargo, en la mayoría de sus versos está latente el desengaño y la falta de correspondencia. En «Suspiros tristes, lágrimas cansadas» (7)resume, con gran sentido moderno (hasta el punto de que Blas de Otero utilizó un verso para título de uno de sus libros), la eterna angustia del amante ante el desdén de «aquel ángel fieramente humano». En la consideración de este tema hay un pensamiento neoplatónico y un implícito reconocimiento de la superioridad de la mujer. ¿Hay un respeto social? ¿Tienen razón quienes consideran que la dignificación de la mujer es mucho más moderna? Si la literatura es reflejo de la sociedad, ¿qué visión nos transmite Góngora?