Poesia
Poesia A UNA DAMA, HABIÉNDOLA VISTO NIÑA Y DESPUÉS MUY DAMA (1603)
Si Amor entre las plumas[142] de su nido
prendió mi libertad, ¿qué hará ahora,
que en tus ojos, dulcísima señora,
armado[143] vuela, ya que no vestido[144]?
5Entre las vïoletas[145] fui herido
del áspid que hoy entre los lilios[146] mora;
igual fuerza tenías siendo Aurora,
que ya como Sol[147] tienes, bien nacido.
Saludaré tu luz con voz doliente,
10cual tierno ruiseñor en prisión dura
despide quejas, pero dulcemente.
Diré cómo de rayos vi tu frente
coronada, y que hace tu hermosura
cantar las aves, y llorar la gente.
