Poesia
Poesia A DOÑA BRIANDA DE LA CERDA, DAMA DE LA REINA (1607)
Al Sol peinaba Clori sus cabellos
con peine de marfil, con mano bella;
mas no se parecía el peine en ella
como se obscurecía el Sol en ellos.
5Cogió sus lazos de oro y, al cogellos,
segunda mayor luz[148] descubrió, aquella
delante quien el sol es una estrella,
y esfera España de sus rayos bellos:
divinos ojos, que en su dulce oriente[149]
10dan luz al mundo, quitan luz al cielo,
y espera idolatrallos occidente[150].
Esto Amor solicita con su vuelo,
que en tanto mar será un arpón[151] luciente[152]
de la Cerda[153] inmortal mortal anzuelo[154].