Poesia
Poesia En el cristal[155] de tu divina mano
de Amor bebí el dulcísimo veneno,
néctar[156] ardiente[157] que me abrasa el seno,
y templar[158] con la ausencia pensé en vano.
5Tal, Claudia bella, del rapaz tirano
es arpón de oro[159] tu mirar sereno,
que cuanto más ausente de él, más peno,
de sus golpes el pecho menos sano.
Tus cadenas al pie[160], lloro al rüido
10de un eslabón y otro mi destierro,
más desviado, pero más perdido.
¿Cuándo será aquel día que por yerro,
oh serafín, desates, bien nacido,
con mano de cristal nudos de hierro[161]?
