Poesia
Poesia De chinches y de mulas voy comido;
las unas, culpa de una cama vieja,
las otras, de un señor que me las deja
veinte días y más, y se ha partido.
5De vos, madera anciana[219], me despido,
miembros de algún navío de vendeja[220],
patria común de la nación bermeja[221],
que un mes sin deudo de mi sangre[222] ha sido.
Venid, mulas, con cuyos pies me ha dado
10tal coz el que quizá tendrá mancilla
de ver que me coméis[223] el otro lado.
Adiós, Corte envainada[224] en una villa,
adiós, toril[225] de los que has sido prado,
que en mi rincón me espera una morcilla[226].