Poesia
Poesia Corcilla temerosa
cuando sacudir siente
al soberbio aquilón[468] con fuerza fiera
la verde selva umbrosa,
5o murmurar corriente
entre la yerba, corre tan ligera
que el viento desafía
su voladora planta[469]:
con ligereza tanta,
10huyendo va de mí la ninfa mía,
encomendando al viento
sus rubias trenzas, mi cansado acento.
El viento delicado
hace de sus cabellos
15mil crespos nudos por la blanca espalda,
y habiéndose abrigado
lascivamente en ellos,
a luchar baja un poco con la falda,
donde no sin decoro[470],
20por brújula[471], aunque breve[472],
muestra la blanca nieve[473],
entre los lazos del coturno[474] de oro[475];
y así, en tantos enojos,
si trabajan los pies, gozan los ojos.
25Con aquel dulce brío[476]
que me da el soplo escaso
del viento al descubrir su planta bella,
