Poesia
Poesia Sequedad lo ha tratado como a río;
50puente de plata[560] fue que hizo alguno
a mi fuga, quizá de su desvío.
No más, no, que aun a mí seré importuno
y no es mi intento a nadie dar enojos,
sino apelar al pájaro de Juno[561].
55Gastar quiero de hoy más plumas con ojos,
y mirar lo que escribo. El desengaño
preste clavo y pared a mis despojos.
La adulación se queden y el engaño,
mintiendo en el teatro, y la esperanza
60dando su verde un año y otro año[562];
que si en el mundo hay bienaventuranza,
a la sombra de aquel árbol[563] me espera,
cuyo verdor no conoció mudanza:
su flor es pompa de la primavera,
65su fruto, o sea lo dulce o sea lo acedo[564],
en oro engasta, que al romperlo es cera.
Allí el murmurio de las aguas ledo[565],
ocio sin culpa, sueño sin cuidado[566]
me guardan, si acá en polvos no me quedo
70molido del dictamen de un letrado
en la tahona[567] de un relator[568], donde
siempre hallé para mí el rocín cansado.
Dichoso el que pacífico se esconde
a este civil rüido, y litigante,
75o se concierta o por poder responde,