Oráculo manual y arte de prudencia
Oráculo manual y arte de prudencia 44 SimpatÃa con los grandes varones. Prenda es de héroe el combinar con héroes: prodigio de la naturaleza por lo oculto y por lo ventajoso. Hay parentesco de corazones, y de genios, y son sus efectos los que la ignorancia vulgar achaca bebedizos. No para en sola estimación, que adelanta benevolencia, y aun llega a propensión: persuade sin palabras, y consigue sin méritos. Hayla activa, y la hay pasiva; una y otra felices, cuanto más sublimes. Gran destreza el conocerlas, distinguirlas y saberlas lograr, que no hay porfÃa que baste sin este favor secreto.
45 Usar, no abusar, de las reflejas. No se han de afectar, menos dar a entender. Toda arte se ha de encubrir, que es sospechosa, y más la de cautela, que es odiosa. Úsase mucho el engaño; multiplÃquese el recelo, sin darse a conocer, que ocasionarÃa la desconfianza; mucho desobliga y provoca a la venganza, despierta el mal que no se imaginó. La reflexión en el proceder es gran ventaja en el obrar: no hay mayor argumento del discurso. La mayor perfección de las acciones está afianzada del señorÃo con que se ejecutan.
46 Corregir su antipatÃa. Solemos aborrecer de grado, y aun antes de las previstas prendas. Y tal vez se atreve esta innata vulgarizante aversión a los varones eminentes. CorrÃjala la cordura, que no hay peor descrédito que aborrecer a los mejores: lo que es de ventaja la simpatÃa con héroes es de desdoro la antipatÃa.