El Viento en los sauces
El Viento en los sauces Prueba de ello es que en vez de quedar trasnochado, como tantos libros de género de su época, ha tenido un gran éxito desde su publicación hasta nuestros días (aunque por alguna razón no sea muy conocido por el público de habla hispana). Las ilustraciones que hizo Ernest H. Shepard para la edición de 1930, así como la versión teatral realizada por el propio Milne ese mismo año (Toad of Toad Hall), contribuyeron no poco a su difusión. Otros grandes ilustradores, como Arthur Rackham, han afrontado el reto de poner cara a los ambiguos personajes de Grahame (pues no es nada fácil hacer verosímil, por ejemplo, que un sapo se codee con seres humanos), y además de las teatrales ha habido varias adaptaciones cinematográficas, desde la inevitable de Disney (The adventures of Ichabod and Mr. Toad, 1949) hasta otras más recientes, como la que dirigió Terry Jones en 1996 con parte de la troupe de Monty Python.