El Viento en los sauces
El Viento en los sauces —Esta misma mañana —siguió el Tejón, sentándose en un sillón—, según me enteré anoche por una fuente fiable, llegará a la Mansión del Sapo otro automóvil nuevo y sumamente potente, comprado a prueba. Acaso en este mismo instante el Sapo se esta vistiendo con ese atuendo horroroso que tanto le gusta, y que siendo como es un Sapo relativamente apuesto le convierte en un Objeto capaz de provocar un ataque de nervios a cualquier animal decente que se cruce en su camino. Tenemos que intervenir antes de que sea demasiado tarde. Vosotros dos me acompañaréis inmediatamente a la Mansión del Sapo para cumplir nuestra misión de rescate.
—¡Eso es! —exclamó el Ratón, levantándose de un salto—. ¡Vamos a rescatar a ese pobre infeliz! ¡Le vamos a convertir! ¡Cuando acabemos con él se habrá convertido en el Sapo más sensato del mundo!
De modo que se pusieron en camino, encabezados por el Tejón, para llevar a cabo su misión de salvamento. Cuando van juntos, los animales caminan siempre de forma sensata y cabal, es decir, en fila india, en vez de ocupar todo el ancho del camino, con lo que no podrÃan ayudarse unos a otros en caso de que se presentara un problema o un peligro repentino.