Las maniobras del Vaticano
Las maniobras del Vaticano La otra corriente tiene su culminación en Maquiavelo[59] y en la afirmación del problema de la Iglesia como problema nacional negativo. A esta corriente pertenece Dante, que es adversario de la anarquía comunal y feudal, pero le busca una solución semimedieval: en cada caso juzga el problema de la Iglesia como problema internacional y destaca la necesidad de limitarle el poder y la actividad. Esta corriente es gibelina en amplio sentido. Dante es realmente una transición: es una afirmación de laicismo pero todavía con lenguaje medieval[60].
Reforma luterana, calvinismo inglés; en Francia racionalismo dieciochesco y pensamiento político concreto (acción de masa). En Italia no hubo nunca una reforma intelectual y moral que implicara a las masas populares. Renacimiento, filosofía francesa del setecientos, filosofía alemana del ochocientos, son reformas que sólo alcanzan a las clases altas y a menudo sólo a los intelectuales; el idealismo moderno, en la forma crociana, es, indudablemente, una reforma, y ha tenido cierta eficacia, pero no alcanzó masas notables y se disgregó al primer contraataque. El materialismo histórico, por lo tanto, tendrá o podrá tener esta función no sólo totalitaria como concepción del mundo, sino totalitaria en cuanto comprenda a toda la sociedad desde sus más profundas raíces. Recordar las polémicas (Gobetti, Missiroli, etcétera) sobre la necesidad de una reforma, mecánicamente entendida.
