Arizona

Arizona

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, y siento mucho tener que decirlo. Pero Ames le ha dicho a su padre: «Espere, Halstead, espere a que yo descubra…». Y yo le digo a usted lo mismo. No juzgue usted a Fred hasta que tenga la evidencia ante sus ojos. Quizá no sea tan malo como parece… Bien, Mecklin le dijo a Stevens que contestaban a las bravatas que había soltado Ames en Yampa, y que se llevaban aquel rebaño, que, por fortuna para nosotros, era más pequeño de lo que ellos creían. Stevens se resistió, según se dice, y tiene un par de agujeros en el cuerpo que lo atestiguan. Se cayó del caballo por la ladera, pero Ronald le vio y nos lo dijo. Su padre y yo lo bajamos, y estábamos curándole cuando llegó Arizona.

—Y entonces, ¿qué? —preguntó Ester temblando.

—Arizona se hizo cargo de todo. Envió a Jed con el carro y Stevens, y regañó con su padre, que estaba rabiando por ir también. Y, mientras ensillaba el caballo, me habló a toda prisa y me dijo: «Joe, vete a buscar a Ester. ¡Creo que estaba por este lado del valle!». Y renegó como un condenado. «Búscala y dile sin rodeos que la cosa tiene mal aspecto, pero que si Fred no está realmente complicado, no valdría ni dos c… aclarar la cosa y… y…».

—¡Dios mío, Joe! ¿Cómo ha podido decir eso y qué es lo que quería decir?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker