Arizona
Arizona —Yo sà lo entiendo —rezongó Cappy—, pero no es necesario que lo entiendas tú. Sé fiel a esa muchacha hasta el fin.
—Puede usted estar seguro —afirmó Sam con emoción—. Ahora es Rich quien más me preocupa.
—Rich no me preocupa a mà lo más mÃnimo —declaró Tanner—. Creo que sigue el camino más acertado para aclarar este lÃo. Tiene sangre, Playford, y se le alborota; pero tiene sentido también, y aunque se haya emborrachado, nunca perderá la cabeza. Si se enfada, puedes apostar a que hay razón para ello. Todo lo que nosotros tenemos que hacer es estar a su lado si la cosa acaba en contienda. ¿Vas armado?
—Sà —replicó Sam—, pero, por Nesta, por su buen nombre, debemos evitar una riña.
—Nada de eso. La murmuración ya ha acabado con el buen nombre de Nesta, por lo menos en este pueblo, y una buena bronca será más favorable que perjudicial para ella. Pero hemos de impedir que Rich beba. Vuelve tú a vuestra habitación y quédate con él. Yo voy a dar vueltas y a escuchar. Nos veremos por la mañana temprano.