Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste De la vetusta casona española, que por tantos años fue el lugar de Stillwell, no quedaba sino la sólida y maciza estructura, y aun ésta con modificaciones, debidas a nuevas puertas y ventanas. Cuanto el confort moderno puede sugerir había sido instalado; agua corriente, caliente y fría, alumbrado de acetileno… El interior renovado por completo revelaba que no se pretendió establecer un lujo innecesario, sino la máxima comodidad. Todas las puertas del patio abríanse frente a unos cuadros de césped y macizos de flores, y todas las ventanas permitían recrear la vista en las verdes laderas.