Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste Mientras Majesty continuaba ascendiendo, la joven presenció la transformación de la oscuridad, que se hizo opaca primero, más liviana después, hasta desvanecerse del todo y revelar las grotescas formas de las yucas y los ocotes[20]. Estaba a punto de romper el alba. Magdalena, que creía dar cara al Este, vio con sorpresa que el cielo no se esclarecía. De repente Stewart y su caballo aparecieron con toda nitidez ante ella. Los característicos cactos, rocas y matorrales de los cerros se hicieron perceptibles. El portel que seguían, muy en desuso, zigzagueaba y describía mil vueltas y revueltas. Mirando atrás vio la compacta figura de Monty Price agazapado en su silla con el rostro oculto por amplio sombrero. Detrás, venía Dorotea Coombs, y luego la gallarda forma de Nick Steele. Magdalena y los miembros de la partida cabalgaban entre una escolta de cowboys.
Clareó por completo el día, y Magdalena vio el portel que iba desarrollándose por entre los cerros, pasando a través de quebradas poco profundas, llenas de pedruscos y matojos acamados por las avenidas en cada recodo. La joven esperaba encontrarse con algún curso de agua o con la recua de hateros, pero pasó el tiempo, dejando atrás millas y más millas de empinado sendero, sin encontrar agua ni animales. La expectación de Magdalena se trocó en deseo, y sintió apetito.