Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste Las características dominantes durante los primeros días de campamento fueron para los huéspedes de Magdalena descansar y dormir. Dorotea Coombs pasó veinticuatro horas en un sueño, y fue tanta la dificultad que experimentaron para despertarla que llegó a alarmarles. Elena se quedaba dormida comiendo o hablando. Los hombres se mostraban más visiblemente afectados por el aire de la montaña que las mujeres. Castleton fue el único que se resistía a sucumbir a la extraña modorra, gracias a la magnífica ocasión que tenía de barzonear con una escopeta al hombro.
El período de languidez desapareció luego, y los días sucesivos fueron todo vida y movimiento. Sin embargo la señora Beck y Bobby Boyd no tomaron parte en nada especialmente fatigoso. Edita Wayne gustaba también de preferencia pasear por la arboleda o sentarse en el herboso promontorio. En cambio, Dorotea y Elena manifestaron su deseo de explorar los riscos y cañones, y cuando no conseguían hacerse acompañar por los demás, marchaban solas con los cowboys que les servían de guía.