Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Ese canalla de don Carlos tiene malas intenciones. Esta revolución de tres al cuarto está pasando las de CaÃn. Los rebeldes ansÃan que Norteamérica intervenga. Serán capaces de todo con tal de conseguirlo. Estamos a diez millas de la divisoria. ¿Qué pasarÃa si esos guerrilleros se apoderasen de nuestra gente y cruzasen con ellos la frontera? Que la caballerÃa de los Estados Unidos saldrÃa al punto en su persecución, y… todos vosotros sabéis lo que semejante acción representarÃa. Es posible que sea eso lo que don Carlos busca. Es posible que no. Pronto lo sabremos. En todo caso, Stewart, cualquiera que sean los planes de don Carlos, tú eres el más apto para desbaratárselos. Y… si te coge en un momento en el que estés echando lumbre… mejor que mejor. Yo renuncio a mi empleo porque no quiero sentirme coartado por nadie. Hace ya rato que presentà que volverÃamos por fin a los buenos tiempos de antaño… y ahora estarÃa amarrado a la promesa de no descalabrar a ningún mejicano.