Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —¿Qué criminal? —gritó roncamente.
El sheriff hizo restallar su látigo contra la bota, mientras se dibujaba en sus labios una sarcástica sonrisa. La situación era muy de su gusto.
—¡Psch!… Ya sabÃa que tenÃas en esta pampa un equipo de cuidado; pero ignoraba que hubiese más de un criminal entre ellos.
—¡Basta de palabras! ¿A cuál de mis cowboys buscas?
La actitud de Hawe cambió.
—A Gene Stewart —contestó secamente.
—¿Por qué motivo?
—Por el asesinato de un mejicano el otoño pasado.
—¿Aún estás con eso? Pat, has equivocado el camino. No puedes achacar esa muerte a Stewart. La cosa ha pasado ya a la historia; pero si te empeñas en que comparezca ante un jurado… aplaza tu arresto. Hoy aquà estamos celebrando una fiesta. Yo te llevaré a Gene a El Cajón.
—No. Entiendo que valdrá más que me lo lleve ahora que tengo oportunidad de hacerlo, antes de que se escabulla.
—Yo te doy mi palabra —atronó Stillwell.
—No tengo por qué aceptar la tuya ni la de nadie.