Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Sí, y eso sin perder de vista la particular flaqueza de Gene. Gusto de decir a veces que soy «el último de los ganaderos». Bien, Stewart no es natural del país, pero es mi elegido como «último de los cowboys». Concedo que es joven, mas así y todo es el último de la vieja casta —la pintoresca— y caballeroso, señorita Majestad, tan caballeroso como los de mi tiempo. La gente la ha tomado con Stewart, y yo hablo así precisamente porque está solo, y porque tal vez anoche, tan recién llegada del Este, la sobresaltó.
Magdalena apreció en su justo valor la lealtad y el afecto del anciano hacia Stewart; mas como no cabía respuesta alguna por su parte, guardó silencio.
—Señorita Majestad, la época del ganadero toca a su fin y el tipo de cowboy como Gene no encaja ya en estos tiempos. Si no estuviésemos en la época en que estamos, este muchacho acabaría siendo un gunman[4] como los que teníamos en Texas, cuánto me establecí allá por el 70. En el estado actual de cosas, no cuadra en parte alguna, no logra conservar su empleo y va sin remisión cuesta abajo.