Caravana de heroes
Caravana de heroes —Aún no hemos visto a Satock por última vez. PodrÃa apostarlo y ganarÃa. Hace veinte años que estoy en la frontera. Cada una de esas tribus tiene su diablo, pero Satock les da ciento y raya a todos. Es más malo que… Tendremos que poner doble guardia. ¿Qué hay de sus hombres, Couch?
—Usted es el jefe, Jim —contestó Couch—. Ya respondo de que mis hombres obedecerán y cumplirán con su deber.
—Está bien, capitán —respondió Waters consultando su reloj—. Tome usted cuarenta hombres para la primera guardia. Bill Hoyle le relevará dentro de tres horas. Yo relevaré a Bill a las dos y asà llegaremos al amanecer… No quiero ser profeta de desdichas, pero conozco a estos Kiowas y tenemos que vigilar bien cada minuto de la noche si queremos llegar a Santa Fe con pelos en la cabeza.
Belmet fue uno de los elegidos para la primera guardia. Clint permaneció con el junto al fuego, observando, escuchando y teniendo a su perro al lado.