Caravana de heroes
Caravana de heroes —Anoche, a la luz de la luna, nos atacaron los Kiowas, capitán —dijo Couch—. Los rechazamos sin que disparasen un tiro. Pero hemos estado esperando otro ataque hoy todo el dÃa y lo esperamos con seguridad esta noche.
—AsÃ, ¿fue a vosotros a quienes atacó Satock? Habéis tenido suerte. Nos hemos cruzado hoy con él y unos ciento veinte indios. TenÃan muchos heridos y estaban bastante mohÃnos. Iban hacia el Norte, al Ratón. Comprendimos que volvÃan de alguna fechorÃa y seguimos su rastro hacia atrás. Hallamos tierra recién removida con piedras encima. Han debido de enterrar a muchos muertos. Le habéis debido dar a Satock una buena paliza y no es fácil que os vuelva a atacar pronto.
—Eso es bueno, capitán. Venga usted con sus soldados a cenar con nosotros.
—Acamparemos aquà y seguiremos con ustedes hasta Santa Fe —contestó Graham.
Esta buena noticia, añadida a la buena suerte que últimamente disfrutaba la caravana, puso a los viajeros de excelente humor. Prepararon para los hombres de Graham una cena suntuosa y, después de cenar, soldados y Barreros se agruparon alrededor de las hogueras para disfrutar de aquella extraordinaria circunstancia: una noche agradable estando de viaje.