Caravana de heroes
Caravana de heroes Waters apuntó con sumo cuidado el cañón, y lo disparó. ¡Bum! El estampido fue tremendo. La conclusión sacudió todo lo que se hallaba cerca, especialmente a los Pawnees.
El árbol cayó, si no cortado del todo, lo suficiente para que el bueno de Waters pudiera jactarse. Tuvo la habilidad de colocar el cañón todo lo cerca posible de los indios, de modo que sintieran bien la formidable conmoción. La sintieron y sin duda influyó eso en su desconcierto tanto como la caída del árbol. Se marcharon mucho más ligeros que habían venido. La ruidosa alegría de los acarreadores fue un espectáculo digno de verse. La caravana continuó su viaje hasta Missouri sin encontrarse con más indios, y se pudo añadir otra hazaña a la lista del viejo cañón.