Caravana de heroes
Caravana de heroes Clint permaneció varios días en casa de Carson, un edificio de adobe, blanco y de anchos porches. La mujer de Carson era una española de ojos oscuros y voz dulce, que se aficionó a Clint, a quien llamaba señor Búfalo, con gran satisfacción de él.
A Kit Carson le gustaba hablar, por lo menos con Clint, de sus maravillosos viajes de exploración con Frémont, el Explorador, cuyo nombre estaba inseparablemente unido al del Oeste. Mencionó el primer viaje que hizo con Frémont, en el año 1842, cuando escalaron la cordillera del río Wind. Recordó con gráfica viveza el vuelco del bote de goma de Frémont en los rápidos del río Plate.
Sobre la segunda de las exploraciones de Frémont, Carson tenía mucho que contar. El propósito del Gobierno era explorar el país del otro lado de las Montañas Rocosas, al sur del río Columbia.
En 1843, Kit Carson se unió a esta expedición, con su amigo Maxwell, en el río Arkansas, y guiados por Carson realizaron felizmente los catorce meses de exploración, que hicieron variar por completo la actitud del Gobierno hacia el Oeste y abrió el camino a los colonizadores. La ambición de Frémont era mostrar al Este y a todo el mundo las maravillas de California.