Caravana de heroes
Caravana de heroes —Muy bien, señor Maxwell. Lo sufriré con Paciencia.
—Ése es el espĂritu, muchacho. No me habĂa equivocado al juzgarte —dijo Maxwell con calor—. Cuando lleguemos a Santa Fe me gustarĂa que pasases el invierno en mi rancho. ÂżVendrás?
—SĂ, señor, gracias.
Al volver los dragones a Point of Rocks, el sargento informĂł de que todos los carros de Couch habĂan sido quemados, y que montones de mercancĂas estaban aĂşn ardiendo; más de cien caballos yacĂan muertos en la llanura, Pero ni un buey ni un indio muerto se veĂan en muchas millas a la redonda.