Caravana de heroes
Caravana de heroes —No me refiero ahora, ni a este viaje, sino a después… ¡FÃjate! Es tan terriblemente grande esta pradera… ¿Qué habrá al otro lado?
—¿No has estudiado geografÃa?
—No.
—Llegaremos a las Montañas Rocosas y las cruzaremos también.
—¡Oooh! ¡Qué bonito! ¿Pero podremos subir a las montañas?
—Hay un paso, un desfiladero para pasar.
—Me alegro por los pobres bueyes. He visto uno que sangraba por las paletillas… Pero, Clint, ¿qué haremos todos en el Oeste?
—Trabajar.
—¿Cómo?
—He oÃdo al capitán Couch que se lo decÃa a mi padre. ¡Es todo un hombre! Tendremos todos que luchar con los indios primero; luego, matar a los búfalos antes de empezar a labrar la tierra.
—Pero, Clint, ¡la mujeres como yo no pueden luchar con los indios ni matar búfalos! —exclamó May con asombro.
—¿Por qué no cuando seas mayor?
—Porque no es propio de señoras.
—Pues no tendrás más remedio. Las mujeres tienen que ayudar. Mi madre es muy valiente y ayudará. Y las niñitas como tú…