Caravana de heroes
Caravana de heroes —Yo no soy una niñita —interrumpió ella con indignación.
—Perdona. De todas maneras, tú vas al Oeste, ¿no? Pues allà no estarás como en casa. Tendrás que ayudar a —tu madre, aprender lo que puedas, trabajar, crecer y casarte. Todas las muchachas tienen que hacer lo mismo en el Oeste…
Y aquà Clint tartamudeó, mientras que May le miraba espantada.
—¡Casarme! ¡Yo!
—¡Pues claro! No eres distinta de las demás.
—No he querido decir que lo fuese.
—Supongo que algún dÃa querrás ser la mujer de un colonizador.
—¿Qué es un colonizador? —preguntó May, fascinada.
—Un colonizador es lo que será mi padre. Seguirá adelante hasta donde no haya nadie; vendrán otros como él, y lucharán con los indios, y con los osos, y con los búfalos, cortarán árboles, harán casas de madera, plantarán y recogerán las cosechas. Labrarán la tierra para que venga más gente. Eso es un colonizador.
—Clint, yo creceré para ser la mujer de un colonizador.
—Si vales el pan que te comes, asà será.