Caravana de heroes
Caravana de heroes —No hay mucho que contar. Cuando los indios nos atacaron era de noche. Yo corrĂ por el terraplĂ©n del rĂo y me escondĂ entre unas matas… No me encontraron… Cuando llegĂł el dĂa salĂ. El campo estaba en silencio, todos estaban muertos y los carros quemados… VaguĂ© por allĂ medio loca hasta quĂ© una caravana me recogiĂł y me trajo a Texas… Y allĂ la gente ha sido buena conmigo… La señora Clement me dio un hogar, ha sido una madre para mĂ… fui a la escuela… y aquĂ estoy.
—¡Ajá! Si eso no es un cuento de hadas es que nunca he oĂdo ninguno —replicĂł el acarreador—. Y ahora, una pregunta más: ÂżquiĂ©n es ese Lee?
—Se llama Murdock. Yo no me conocĂa en Texas. La señora Clement considerĂł su deber intervenir. —Couch, ese hombre se uniĂł a nosotros en Pan Handle. No es un acarreador. DecĂa que iba al Oeste a comprar pieles. Como todos los hombres que se encuentran por el camino, nos hablĂł mucho de sĂ mismo sin que nosotros le preguntáramos. Era buena compañĂa, y atento para las mujeres. A mĂ me gustaba y a May tambiĂ©n, pero a Hall no. Le puede usted preguntar a Ă©l… Murdock se enamoro de May: que es lo mismo que les ocurrĂa a todos los jĂłvenes, y estaba muy celoso. Con esto quedan explicadas sus acciones aquĂ.