Caravana de heroes
Caravana de heroes Clint tendió la vista Por la llanura gris, por encima de la loma cubierta de cedros, ondulante a través del negro paso entre las montañas, hasta el vacío purpúreo de la distancia. Allí los meses se habían multiplicado convirtiéndose en años. Y la belleza, la soledad, la majestad y la monotonía de las llanuras, los trabajos que en ellas había sufrido, le decían ahora que había llegado al mayor dolor y al más sublime de los goces de un hombre…, el amor de una mujer. Había amado a la pequeña May desde el momento en que la vio a la orilla de aquel arroyo; y en proporción con la lucha, el sufrimiento y el trabajo que los años habían aumentado, su amor había crecido.
La puesta del sol halló a Clint aún contemplando a través de la distancia gris el corazón de su enemigo. Couch le descubrió y le llevó al comedor.