Caravana de heroes
Caravana de heroes —¿Ha dicho eso Maxwell? —Clint temblaba interiormente.
—SÃ. Yo estuve en el rancho dos dÃas y no sabÃa hablar más que de ti y de May. Estaba preocupado por vosotros… Y, a propósito, Maxwell está en una mala situación económica y quiere vender el rancho, pero todo el mundo en la frontera está lo mismo, y estará peor antes de que pueda mejorar.
—Anderson me ha dicho que tenÃa usted algunos hombres heridos.
—SÃ, nueve, sin contarme a mÃ. Nos han atacado por el camino tres veces. La última en Point of Rocks, donde puse la cabeza delante de una onza de plomo. Una pulgada más abajo y hubiera mandado a tu tÃo al ParaÃso de las CacerÃas Eternas. Nos hubieran dejado allÃ, a no ser por el cañón. Ben Davis se encargó de él cuando yo caà y con dos tiros hizo correr a los Comanches como conejos. Tuvimos que dejar algunos carros, que han sido pérdida individual para sus dueños.
—¿Point of Rocks? Ése es un mal campo para nosotros, tÃo —dijo Clint recordando.
—Búfalo, cada vez que veo Point of Rocks aparecer en el horizonte, me dan escalofrÃos… Como si algo malo me fuera a ocurrir allÃ. Ésta ha sido la segunda vez.
—Cuidado con la tercera, tÃo.