Caravana de heroes
Caravana de heroes —Yo soy Powell —contestó el otro apresuradamente—, encargado de una caravana de emigrantes a Texas. Éramos, cincuenta y seis: treinta y cuatro hombres, catorce mujeres y ocho niños. Al amanecer nos ha atacado un puñado de indios, pero estábamos preparados. HabÃamos descubierto que los indios nos seguÃan desde hacÃa dÃas. Estábamos dispuestos y los hemos recibido tan bien que han tenido que dejarnos. Os hemos visto y hemos empezado a cruzar para alcanzaros. Nos hemos adelantado para ver si queréis esperar a que lleguemos.
Desde luego. Supongo que habréis tenido bajas…
—Cinco muertos y algunos heridos. No sé cuántos.
—Lástima; pero habéis tenido suerte. Mejor es que os juntéis a nosotros.
—Muy agradecidos. Con mucho gusto lo haremos.
—¡CÃrculo! —gritó Couch a los conductores, y pronto los carros rodaban para formar el cÃrculo defensivo. Mientras Clint estaba ayudando a levantar su campamento particular, Tom llegó corriendo con los ojos dilatados y el rojo cabello de punta.
—¿Es verdad, Clint —preguntó lleno de excitación—, que va a llegar una caravana que ha sido atacada por los indios?