Código del oeste
Código del oeste Luego, de súbito, afrontó otro aspecto de la situación: el efecto que causaría la chica en su nuevo ambiente, en los Thurman, y en toda aquella buena gente, sencilla y primitiva. Mary se había aficionado enormemente a aquella rústica tierra y a sus toscos habitantes. Comprendía de sobra el bien que estaba realizando con la educación de los niños, y la influencia que por medio de éstos ejercía sobre la cultura de los padres. Mas… ¿no existiría otra razón más íntima y más personal para sentirse contenta de vivir allí? Las mejillas se le colorearon al pasar fugazmente esa interrogación por su cerebro, y, dejándola sin respuesta, pensó en otra cosa…
En cuanto a Georgiana… era más que probable que revolucionara en su contra a Green Valley. Allá, en Erie, podía entregarse a su audaz y frívola existencia, pero aquí, en Arizona, no podría hacerlo. La señorita Stockwell, vagamente, se daba cuenta de cuán imposible sería, aunque no acertaba a precisar el porqué.