Código del oeste
Código del oeste Georgiana era inteligente, pero detestaba el estudio. AborrecÃa las faenas domésticas, aunque su madre habÃa tratado de acostumbrarla a ellas. Odiaba toda clase de trabajo. Su carácter era en el fondo duro, viciado, mundano, imperativo, egoÃsta y despreocupado, y tan complejo, que no habÃa quien lo entendiera. La señorita Stockwell se devanaba los sesos tratando de hallar el modo de corregirla y gobernarla; ¡pero en vano! La muchacha venÃa de un mundo absolutamente nuevo para Mary, quien sólo habÃa permanecido en el Oeste durante seis años. Mas esos seis años habÃan modificado la vida, derribando los antiguos ideales y entronizado un nuevo orden de cosas, el cual, si perduraba, trastornarÃa por entero el modo de ser de todo el paÃs. Ello la afligÃa. TenÃa que hacer cambiar a Georgiana o aceptar lo inevitable, porque probablemente la chica se quedarÃa en el Oeste. Su salud habÃa mejorado mucho, confirmando el diagnóstico del médico de la familia. A pesar de su vida desordenada e inquieta, de sus prolongados paseos a caballo y de pasarse a veces la noche entera bailando, habÃa ganado carnes. Esa parte de la cuestión marchaba a pedir de boca.