Código del oeste
Código del oeste A la mañana siguiente, cuando comenzaron a despuntar por el Este los primeros albores del amanecer, salió de la casa Enoch Thurman, gritando con voz estentórea, que penetró en los oídos de los más reacios durmientes:
—¡Ya es de día…! ¡Arriba!
Enoch era el jefe del clan de los Thurman, y su llamamiento era la señal para que todos saltaran de la cama. Poco después humeaba el copioso desayuno en la larga mesa de la cocina, y cuando salió el sol, ya estaban los vaqueros ensillando sus cabalgaduras y acondicionando los diversos objetos que se requerían para la expedición. En seguida, sin perder un momento, partieron para el plantío de sorgo.