Código del oeste
Código del oeste —Perfectamente. Asà lo tengo entendido. Y lo peor es que si Georgie lo supiera, se sentirÃa más inclinada a ir al encuentro de Hatfield. ¡Es bien raro cómo son estas muchachas de hoy en dÃa! Ésa está actualmente en tal estado de ánimo y de salud, que es muy capaz de hacer un desatino que le arruine la vida para siempre. Pero no perdamos ahora el tiempo hablando de eso. Aquà están los hechos. Georgie se siente a disgusto en el Tonto. Sabe de sobra que su situación es falsa. Se da cuenta de que ha perjudicado a su hermana. Lo lamenta, sin duda, y en parte por esa circunstancia, y en parte por lo demás, va cuesta abajo, tanto en salud como en todos los sentidos. Ahora bien, hagamos que las cosas cambien.
—De acuerdo. Pero ¿cómo? —inquirió Cal, con avidez.