CĂłdigo del oeste

CĂłdigo del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Cuenta, cuenta —la animó Georgiana en voz baja, mientras se estremecía como si la azotaran con un látigo—. No te preocupes por mí.

—Enoch regresó del pueblo completamente furioso a causa de lo que había oído…, cosas atribuidas a Bid Hatfield, según los murmuradores. Tales eran, que Enoch exigía que te marcharas en seguida. Habías convertido a Cal en el hazmerreír del Tonto entero. Y aún peor que eso: si lo que se decía llegaba a oídos de Cal, éste mataría a Hatfield, sin excusa posible. Yo… me quedé espantada, aturdida y llena de vergüenza. Sin embargo, salí en defensa tuya. Le dije a Enoch que no te desampararía, ocurriera lo que ocurriese. No estabas bien de salud y consideraba deber mío mantenerte a mi lado. Entonces reñimos. ¡Santo Dios! Nunca imaginé que él pudiera ser tan… tan… ¡qué sé yo! Jamás provoques la ira de Cal, te lo aconsejo. Estos Thurman son verdaderos demonios cuando se enfadan. Bien, pues tuve que decirle a Enoch que se fuera enhoramala. Juró, maldijo, parecía loco, culpándote y poniéndote como un trapo. Le obligué por fin a callar, dándole dos días de término para que reflexionara, al cabo de los cuales, si no mudaba de parecer, quedaría roto nuestro compromiso y yo me marcharía para siempre del Tonto…, llevándote conmigo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker